jueves, 22 de septiembre de 2016

9 hábitos que generan gran poder de Emprendimiento

1. Planea simplificadamente
En mi experiencia, las personas que planean demasiado actúan poco. Sé simplificado y claro. Cualquier proyecto, por muy grande que fuera, podría venir en formatos de 3 hojas.

Las tácticas son contundentes, al igual que la estrategia. Pon tus objetivos a la vista, comprométete en tu espacio de trabajo, contigo mismo y los demás. Tus objetivos deben estar cerca de ti y a la vista de quien sea; esto genera poder para tu propio compromiso.

2. Distingue dos tipos de decisiones: las fundamentales y las comunes
Las primeras cambiarán y definirán las estructuras generales de algo; son decisiones para pensar y no tomar precipitadamente. Las decisiones comunes no afectarán demasiado la estructura.
Una decisión fundamental es, por ejemplo, asociarte y definir porcentajes de negocios o definir una forma de asociación o intervención específica con un cliente. Una decisión común es definir colores o formas en un logotipo o elegir un camino para algo (si de cualquier manera se deben recorrer varios caminos, por ejemplo, para vender más.
No todo es importantísimo. ¡Ten cuidado! No eres Coca-Cola para tardarte 10 días en un logotipo. Piensa qué es lo mejor y actúa; si dudas, pregunta, pero no te claves. Es mejor que comiences con las acciones que te llevarán a vender que detenerte meses por tu imagen. Piénsalo y comienza.


3. Controla tus impulsos. Sólo date un par de días para pensar tus decisiones fundamentales
Más del 99% de las veces, cualquier eureka en negocios, o decisión inteligente (bien pensada), te vendrá en los siguientes dos días después de hablarla, de ser solicitada o de su planteamiento inicial. Date tiempo. Si es fundamental y definirá ganancias o estructuras, enfría y vete al cine.
Si eres de los que explotan en sus decisiones y dicen cosas de las que después se arrepienten, ubica esta regla y piensa con calma, enfría, enfría, y deja que tu mente lo deje pasar. Si viene en un rato a tu mente déjate pensarla, pero no te preocupes demasiado.

4. En decisiones fundamentales, al quinto día actúa
Tomando en cuenta que el día uno sea el del planteamiento inicial, el dos y el tres se piensan y al cuarto se debe haber decidido y el quinto es forzoso comenzar a actuar. No hay más, no hay hilo negro; si no vino la duda o algo más, es momento de hacerlo. Esta manera de hacer las cosas genera gran poder y puede aplicarse con cientos de emprendedores y personas de negocios.

5. Primero la persona después el negocio
El rapport es de las cosas más importantes que hay. Antes de ser licenciados, doctores, clientes, empresarios poderosos o lo que ustedes quieran, somos personas, y esto, estimado amigo, es lo más básico que hay. Procura recordarlo antes de comenzar un mail, antes de hablar con alguien y antes de cualquier cosa, y si en todo ello existe la empatía genuina, déjala fluir; invítale a tu cliente a comer a un restaurante, o a ver un partido de futbol, observa qué le interesa o qué le gusta, y realicen esa actividad juntos. Las personas lo valoran más si tú lo observaste o lo averiguaste. Esto siempre pone una estrellita en la frente del que lo hace.

Ejemplos: “Supe que te fascinan los cortes de carne, y a mí me encantan. ¿Cuándo vamos?” “Sé que eres aficionado de la NFL y vienen a la ciudad. ¿Cómo ves? Te invito.” “Sé que te gusta el teatro, ¿cuándo vamos?” “Te mandé un par de boletos para que vayas con tu esposa.” (Este segundo espacio reconoce la buena voluntad; hacerlo puede ser esencial.)

6. Diferencia y distingue lo personal de lo laboral
Respecto al punto anterior, es bueno hacer rapport, pero tampoco exageres y lo lleves a tu casa. Separa espacios, y hasta no conocer muy bien a la persona y asegurarte de que sabe diferenciar lo laboral de lo personal, entonces mantén espacios como tu casa, tu familia cercana, etc. Puedes llegar a invitarle a alguna fiesta socialmente importante (15 años, boda, bautizo, primera comunión), pero no a una carne asada a tu casa.
Mídete, y cuida esto. Las personas no saben distinguir un espacio y otro, y los rompen con facilidad. Que esto no sea un obstáculo en tu futuro.

7. No bajes tus precios, ofrece más
A menos que seas una trasnacional de productos, un descuento superior a 10% o 15% puede hacerte ver necesitado. Si quieres hacer ver oportunidad en los demás, ofrece siempre más cosas; esto es, mejora bajar tus precios. Si lo que vendes es prestigio y calidad para un grupo selecto, no es recomendable hacerlo; quizás el tope deba ser un 15% en descuentos. Si la búsqueda de tu posicionamiento busca ser masivo, el porcentaje puede elevarse. No recomiendo descuentos superiores al 30%. Un 50% de descuento sólo puede entrar una vez al año o por un lanzamiento especial, y eso si tu producto es masivo, de uso regular o si su mercado está demasiado competido.
Todo depende de tu producto o servicio, pero siempre será mejor ofrecer más. Si quieres que algo se conozca es mejor hacer un 3×2 que un 30% de descuento.

8. Siempre conoce nuevas personas, amplía tus posibilidades
Conocer gente nueva genera nuevas posibilidades de oportunidad en todos los sentidos. Hazlo más frecuente si lo tuyo son servicios; esto es básico.
 
No siempre digas todo, espera que te pregunten. No muestres la necesidad de promover tu servicio o producto. Comienza por interesarte en lo de los demás con preguntas como ¿a qué te dedicas? Sobre todo al conocer personas nuevas. La forma obvia de reciprocidad será que ellos te pregunten ¿qué haces o a qué te dedicas? Entonces podrás darle algo que les genere interés.

Ejemplo: “Genero procesos de crecimiento con empresarios y emprendedores utilizando formas de apoyo no tradicionales.” La frase “formas no tradicionales” detonará otra pregunta obvia: “¿Cómo qué?” La curiosidad mató al gato, dicen por ahí. Procura hacer este tipo de frases y, algo muy importante, sé conciso. Es mejor que te tachen de cortante que de alargado en tus respuestas. 

jueves, 11 de agosto de 2016

Aprende cómo ahorrar dos meses de tu sueldo

Eres de aquellos afortunados que pueden tomarse dos meses de vacaciones durante el verano. ¡Ah! Ya cuentas las horas y los minutos para pasarla con la familia, irte de viaje o simplemente hacer todo lo que no puedes hacer normalmente.

De pronto, tu sueño se vuelve una verdadera pesadilla, porque te acuerdas que a principios del año tu jefe te había avisado que esta vez y las subsecuentes ya no se pagarían las vacaciones.

¿Cómo se me pudo olvidar? Te repites una y otra vez…
En estas circunstancias lo mejor es poner manos a la obra:


Paso 1: Define cuánto necesitasHablar de que necesitas el 100% de tu sueldo es relativo, así que estudia tus gastos y establece un monto mínimo para sobrellevar esos dos meses que vienen, este debe incluir el pago de servicios, renta, etc… En fin, esos te los sabes de memoria. A esto agrégale un monto de gastos diarios para ti, es decir cuánto te gastas diariamente.

Paso 2: Tus deudas. Las deudas pueden ser un infierno en este tipo de escenarios, porque son fugas de dinero que en este momento verdaderamente necesitamos porque nuestras entradas se han acortado. Haz una revisión exhaustiva y ve cuáles puedes aplazar y cuáles no. Súmalo a lo que necesitas.

Paso 3: Trabajo extra. Si tienes un ingreso extra por más pequeño que sea no lo dejes ir, ahora que tendrás tiempo libre sácale todo el jugo posible. No te confíes en un freelance, recuerda que puede pasar mucho tiempo antes de que te paguen, esta vez juega a lo seguro.


Paso 4: Los números. Ahora viene la parte difícil.
Con los pasos anteriores tendrás una visión más o menos clara de cuánto necesitas y qué otros ingresos tienes. Entramos a la parte de ajustes: 
Primero que nada, establece los meses que te faltan. El tiempo es vital para lograr esto. Ejemplo: Si te faltan dos meses tienes cuatro quincenas para lograrlo.
Para lograrlo, tienes que olvidarte de los gastos innecesarios. Estamos en estado de emergencia. Así que ‘suspéndelos’ por dos meses hasta que los tiempos mejoren.

Empieza a pensar en semanas, en cada una de ellas tendrás que ahorrar dinero, sácalos de tu cuenta y ponlos en una cuenta diferente.
Si alguna semana no los logras cubrir, no caigas en pánico lo importante es que no lo dejes de hacer.

Al final de estas ocho semanas, tendrás cierta cantidad reunida. Quizás sea igual a lo que te habías propuesto reunir, quizás sea mayor o quizás un poco menor, pero has logrado algo que ni te imaginas que podías hacer.

Las crisis nos enseñan muchas cosas. A veces ahorrar a la fuerza nos cambia la vida para siempre, pero es mejor hacerlo a la buena ¿No crees?


Extracto tomado de: blog.piggo.mx

martes, 2 de agosto de 2016

Las 5 edades financieras… ¿En cuál estás?

Las personas desde que nacemos empezamos a crecer, no sólo físicamente y mentalmente, también financieramente.




¿Financieramente? Por su puesto, el dinero nos acompañará siempre o la mayor parte del tiempo. Así que es mejor que sea nuestro amigo.
Por ello es necesario que tomemos las riendas de nuestra cartera y la llevemos hasta donde queremos y no al revés.

Así que sigue esta ruta y descubre en qué etapa vas:

+ Dependencia financiera: En este primer momento de nuestra vida, nuestra economía recae sobre nuestros padres o de un proveedor. De esta manera, la mayoría de nuestras necesidades están cubiertas.

+Independencia financiera: Cuando atravesamos por este momento, nuestra economía personal se empieza a mover. Es cuando dejamos la escuela y la vida laboral se abre ante nuestros ojos. Es ahora de que empezamos a ganar dinero y con él satisfacer gustos y antojos. En esta etapa planear el futuro es algo secundario.

+ Expansión financiera: En este momento nuestras carreras están en pleno apogeo y nuestro nivel de ingresos ha crecido en forma proporcional y quizás ya pensamos en una familia. En este punto nos hemos hecho ya de varias cosas que deseábamos y ahora nos empezamos a preocupar por el futuro. Es decir, empezamos a perseguir la construcción de un patrimonio para nosotros y los nuestros.

+ Consolidación financiera: Producto de nuestro avance hemos construido o terminamos de construir nuestro patrimonio. Una casa, un auto, niños en la escuela, negocio, en fin. En este punto, ya tenemos muy claro a dónde hacia donde se dirige nuestra economía. También, es en esta etapa donde los resultados de las inversiones son más y más notables, lo cual no obliga a seguirlo haciendo con más intensidad debido a que nuestras prioridades ya están perfectamente definidas.


+ Libertad financiera: Si hemos recorrido las etapas anteriores y hemos ahorrado e invertido, habremos alcanzado un nivel alto o medio de estabilidad económica.
Como puedes ver es muy sencillo saber dónde te encuentras, ahora sólo te toca dar los pasos en la dirección correcta ¿Estás listo?

Extracto tomado de: blog.piggo.mx

martes, 26 de julio de 2016

Los 8 errores financieros al salir de vacaciones

Es época de vacaciones y todos nos morimos por salir corriendo a las playas, bosques o cuanto exótico lugar se nos ocurra.
Esa emoción nos puede orillar a tener un resbalón que lleve nuestras finanzas a un estado de congelación de varios meses.



Para que no tengas sacrificar los puentes venideros y el verano que ya casi está aquí, sólo termina con estos 8 errores y verás cómo tus vacaciones se convierten en un verdadero viaje mágico y misterioso.

1.- Comprar el mismo día: Hacerlo cuando ya tenemos el tiempo encima le pone un poco de adrenalina a la cosa, pero mucho estrés a nuestra cartera. Lo cual no nos conviene, sobre todo cuando tenemos que salir de vacaciones ya que todo sube hasta las nubes con el pretexto de que es ‘temporada alta’. Así que antes de que te lances a la aventura, revisa tus finanzas. Si no salen las cuentas replantea tu destino. Sé flexible.

2.- No comparar: Dicen por ahí que las comparaciones nunca son buenas, pero en estos casos sí se valen. ¡Claro! estamos hablando de dinero. Pon sobre la mesa tus opciones. Descarta las que pueden poner en peligro tu economía y adapta tu plan de gastos vacacionales a las mejores para ti.

3.- "Tajetitis": Como ya nos agarró el tiempo lo más fácil es sacar nuestra tarjeta y pagar todo con ella.¡Error! Sólo úsala para pagar el hotel o el avión. Cuida además que sea después de tu corte. De lo contrario se te puede juntar con tus gastos regulares y créeme no vas a querer que llegue la fecha de corte.

4.- Gastar en cosas que no necesitas: Irse con dos maletas y regresar con seis a veces no es lo mejor. Si vas de compras, antes de salir piensa realmente que es lo que necesitas: traje de baño, bloqueador, etc., ya que en tu destino te pueden salir infinitamente más caros. Si vas con la idea de comprar ciertas cosas, no las pierdas de foco y sobre todo no te dejes llevar. Eso sí, si hay una buena oferta no la dejes pasar, después de todo se trata de ahorrar.

5.- Luego lo vemos: Nunca, nunca, nunca. Ya sea que vas a salir de vacaciones de último momento o lo llevas planeando cierto tiempo, ten muy claro cuánto estás dispuesto a gastar y cuánto puedes gastar. Aunque suenan parecido, en el primer caso hablamos de lo ideal y lo segundo es lo que tenemos realmente. Haz tu presupuesto y no te pases porque en el ideal siempre nos pasamos de la raya.

6.- Irse con lo justo: Si se presenta este escenario seguro no disfrutarás tanto como quieres, porque todo el tiempo estarás preocupado por el dinero. Busca soluciones creativas como salir en grupo o compartir habitación. Sólo piensa bien y seguro encontrarás la solución.

7.- Forzar las cosas: Saben esto es lo más difícil de decidir y de darse cuenta, a veces estamos en una situación inestable y al hacer ciertas cosas perdemos el control. Si sientes que no estás en la mejor posición para salir de vacaciones, aplázalas unos días y aprovecha la temporada baja.


Extracto tomado de: blog.piggo.mx

jueves, 21 de julio de 2016

¡Convierte tu tiempo libre en dinero!

Si has trabajado o trabajas en una oficina seguramente entenderás esa sensación liberadora que se experimenta cuando llega la hora de la salida.
Aunque no hay timbres ni campanas, en nuestras cabezas es la parte del día que podemos dedicarnos de lleno a nosotros.


Pero ¿Qué hacemos con ese tiempo? Descansar, pensar, jugar, hacer ejercicio… ¿Generar un dinero extra?
Por eso te dejamos 5 consejos para que le saques más provecho a esos ratos:

1. Aprende a organizar tu tiempo: No te creas eso de “lo que más tenemos es tiempo” en realidad es poco del que disponemos, por eso más nos vale usarlo eficientemente. Comienza a a analizar cómo lo estás usando.

2. Get a life: Dedicarle demasiado tiempo a ciertas cosas nos aleja de otras que muy probablemente nos puedan dejar algún beneficio. Evalúa si las actividades que estás haciendo te están poniendo más cerca de alcanzar tu libertad financiera o si por el contrario te están ayudan a mejorar nada o peor aún a gastar.

3. Establece prioridades: Deja de aplazar las cosas importantes en tu vida y empieza a establecer cursos de acción que te permitan lograrlas. A veces, esto implica trabajar en casa o desarrollar un negocio fuera de ‘las horas de oficina’. Toma la decisión y no te quedes en ‘el más adelante’.

4. El que mucho abarca, aprieta poco… Bueno ya sabes. Lo resumimos así: Querer hacer todo al final te llevará a hacer nada. Pon la mira en cosas específicas que sientas, pienses o creas que si te van a dejar un ingreso. Una vez que todo empiece a funcionar empieza con otra, no antes ni después.

5. Invierte esos recursos: No olvides que ese esfuerzo extra que harás o estás haciendo debe ir en caminando a conseguir tus metas o mejorar tu vida. Invierte ese dinero para que se vuelva en tu vehículo para conquistar tus sueños más rápido. Ese es el deseo de piggo.

Extracto tomado de: blog.piggo.mx

miércoles, 6 de julio de 2016

¿Qué debes poder contestar sobre una Idea de Negocios?

Una vez determinada una Idea de Negocio que cumpla con los requisitos mínimos para que tenga o pueda tener éxito, es importante plasmarla por escrito para poder validarla y crear un precedente, el cual requerirá de investigación y cumplir con cierta metodología para su presentación a posibles socios o inversionistas. 


Por ahora, inicialmente una Idea de Negocio aún embrionaria debe poder responder a las siguientes preguntas: 
 1. ¿Qué producto o servicio ofreces? Se debe tratar de ser lo más específico posible con respecto a dicho producto o servicio, teniendo en cuenta que este será quien sostenga económicamente la actividad, con la salvedad de los emprendimientos sociales.
2. ¿Es novedoso? ¿Por qué? o ¿En qué se diferencia de otros? 
 En caso de no existir en la zona (ciudad), se debe especificar aquello que lo diferencia en cuanto producto o servicio de lo existente, quedando claro que la novedad es del producto o servicio y no de estrategias comerciales, ejemplo: una pizza con masa de plátano es un producto novedoso, el que sea a domicilio no.  

3. ¿Tienes referencias sobre el éxito de la Idea de Negocio?
 Se refiere, a si la misma idea se está explotando en otra parte, en caso afirmativo, se debe colocar el ejemplo específico de esto.  

4. ¿Existe Demanda estimada para dicho producto o servicio? 
 Recordemos que un negocio no puede basarse en el instinto sino que debe responder a valoraciones estimables (aunque el instinto puede ayudar, no debería ser la base de un negocio), así que para determinar si existe o no demanda se debe acudir a tres sistemas: Competencia Indirecta (incluir por lo menos 2 negocios que de alguna u otra manera responden al mismo tipo de cliente y/o necesidad que procuras llenar); Interés manifiesto (no me refiero a lo que se mide en encuestas, sino a las actividades culturales, deportivas, sociales de la ciudad, si tienen alguna relación con la necesidad que tratas de llenar) e Información Oficial (desde censo, hasta la información que puedan tener sobre la necesidad que procura satisfacer).  

 5. ¿Quién es el cliente para este producto?
 Determinar el perfil básico del cliente esperado. Recordando diferencia lo que puede ser el cliente (quien paga) y el usuario (quien disfruta). El perfil de un cliente debe incluir: Edad estimada, ingreso estimado, intereses, género, profesión u oficio, necesidades más comunes, etc. 

6. ¿Cuál es el beneficio para el cliente?
 Es igual a la pregunta: ¿por qué el cliente iría a probar tu producto o servicio? y no se refiere solamente a "curiosidad", sino que al tener completo el perfil del cliente esperado, se puede entender como una vía para llenar algunas de sus necesidades. La respuesta se debe basar precisamente en eso. Razones como "mejor", "más sabroso”, "más económico" o cualquier otro adjetivo no son aceptables, ya que eso se refiere más a la valoración individual de cada cliente. 

7. ¿Qué actividades serán ejecutadas por la propia compañía y cuáles serán realizadas por terceros?
 Este punto se refiere a la factibilidad (si existen empresas o factores que puedan darte lo que necesitas para desarrollar tu propia idea en tu zona de influencia), a las capacidades mínimas que debes poder cumplir y los acuerdos necesarios que tendrás que hacer para poner operativa la Idea de Negocio. 

8. ¿Qué necesitas para empezar el proyecto?
 Una lista de por lo menos 5 necesidades concretas, puede ser desde el alquiler de un local, la obtención de permisos, la compra de mercancía específica, la instalación de equipos de transformación, etc. 

Con ello, tendrías más cerca la posibilidad de tener un Modelo de Negocios funcional.


Extracto tomado de: @emprendovzl

Tips para "entrenarte" para el éxito

Iniciar una empresa no es tan diferente a correr una carrera. Antes de arrancar, te presentamos ocho pasos para asegurar que estarás en forma y podrás alcanzar la meta.
Un maratón tiene un punto final, un lugar al que sabes que puedes llegar y descansar una vez que lo logras. Por otro lado, un negocio... no tiene fin (si es que tienes suerte). Sin embargo, un maratón sí tiene algo en común con el mundo de los negocios: si no cuentas con la preparación adecuada, sin duda fracasarás. Obtendrás lesiones por correr, empleados que se van sin avisar, fracturas por estrés, estrés por el dinero, etc. La pasión y adrenalina te ayudarán, hasta cierto punto.

Muchos emprendedores llegan a la línea de salida sin siquiera haber calentado antes, probablemente ellos no pasen de la marca del primer kilómetro. Los dueños de negocio con más experiencia y algunos expertos coinciden: antes de iniciar la carrera, debes entrenar. Por eso, aquí una guía para orientarte paso a paso.

1. Entrena en tus horas libres
¿Alguna vez te han dicho “no dejes tu trabajo actual’? Es en serio, no renuncies todavía. Los negocios nuevos a menudo parecen prometedores y llenos de potencial, aunque casi nunca te darán los ingresos que necesitas para vivir de manera inmediata. En muchas ocasiones hemos escuchado a personas que dicen: “empezamos a crecer, por lo que todos dejamos nuestros empleos y nos dedicamos de lleno a la empresa”, sin embargo, una vez que el mercado se estabiliza se dan cuenta que cometieron un gran error, ya que todavía no se trataba de un negocio rentable, sino de un hobby.

Un consejo para esto es: la mejor manera de prepararte para iniciar tu empresa es manejarla como un proyecto aparte de tu trabajo actual durante el mayor tiempo posible. Por supuesto, esto implicará que estarás lidiando con dos obligaciones a la vez y posiblemente siempre estés ocupado; de cualquier manera eso será un buen entrenamiento para cuando tu propio negocio comience a crecer y se adueñe de tu vida. También es clave tener presente que seguramente estarás construyendo tu negocio con el salario de tu trabajo actual, cuídalo. Ojo: si estás muy distraído y no prestas atención, te despedirán.
2. Ten razones claras
¿Sabes por qué lo estás haciendo? Si no tienes una buena respuesta, detente en este momento. No empieces hasta que lo hayas resuelto. Cuando tienes que tomar una decisión y no sabes cuál es la respuesta correcta desde un punto de vista financiero o de acción, debes poder respaldarte en tus valores. Cuando el emprendedor apenas iniciaba se dio cuenta que nunca había definido sus valores con claridad.

3. Ten todo por escrito
El plan de negocios debe estar redactado. Antes era parte fundamental al momento de iniciar. Pero últimamente los emprendedores lo descartan sin pensarlo dos veces. Muchos llegan a decir que un plan de negocios es anticuado poco efectivo a la hora de ponerlo en práctica.

Sin importar el negocio o la industria, todos los emprendedores necesitan estudiar los problemas del mercado al que quieren entrar. Eso implica conocerlo y desarrollar estrategias concretas sobre cómo planean conseguir a su primer cliente. No hay lugar para la improvisación.

4. Toma tus puntos de referencia en serio
No puedes iniciar un maratón de 42 kilómetros sin antes entrenar. Debes plantearte metas más modestas, empezar con pocos kilómetros e ir incrementando poco a poco. El mismo principio cuando estás sentado detrás de tu escritorio. El primer paso es plantear tus objetivos intermedios para asegurarte de que crecerás de manera oportuna (ya sabes, antes de que se te acabe el dinero). Tus metas pueden ser trimestrales, semestrales e incluso anuales. No importa siempre y cuando tengas una visión clara de que el éxito es para ti y seas realista al determinar si lo estás consiguiendo o no.

5. Rodéate de personas clave
Un entrenador deportivo será quien más te apoye, hasta el momento en el que es evidente que no podrás cruzar la meta. Cuando estás cayendo, un buen entrenador te dirá que es mejor que abandones la carrera antes de que te lastimes. Ahora, debes encontrar a un buen coach de negocios.
Es recomendable crear un “círculo de confianza”, con dos o tres individuos que puedan ser brutalmente honestos contigo y, sobre todo, te den retroalimentación crítica acerca de tu negocio. Son pocas las personas que serán capaces de hacer esto una vez que tu empresa esté operando, pues saben el esfuerzo que representa para ti. Por ello, debes formar este grupo desde antes de arrancar.

6. Prepara tu vida personal
Al igual que cuando entrenas para un maratón, las horas que pasas fuera de casa al iniciar un negocio pueden desbalancear tu vida y generar resentimiento entre la gente que te quiere. Sin embargo, no está bien, de hecho es importante, dejar el trabajo para pasar tiempo de calidad con tu familia.

¿Cómo? Marca límites desde el inicio. Debes hablar con tu familia sobre lo que realmente les importa. Tal vez esto implique que ayudes con las tareas del hogar, que pases tiempo con tus hijos, que no estés revisando tu teléfono cuando están cenando o que no pases las vacaciones en frente de la computadora (a medida que te sea posible). Si respetas estos acuerdos, tu familia se sentirá apreciada. Puede ser que estés ocupado; sin embargo sabrán que son importantes para ti.

7. Delimita tu presupuesto en casa
Cuando estás entrenando para un maratón, dejas de comer pizza y tomar cerveza. Cuando te preparas para emprender, pues, puede ser que optes por pizza y cerveza más barata. La lógica es la misma, debes de tener cuidado con lo que comes: menos comida chatarra para el maratón, menos comida costosa para ajustar tu presupuesto.
Tu negocio puede afectar tus finanzas, lo cual posiblemente cause conflicto en tus relaciones. Por ello, antes de lanzar tu empresa, debes hacer cuentas e incluir tus gastos personales para así determinar cuánto puedes gastar y en qué.

8. Encuentra a tu gente
Como un grupo de corredores que entrenan juntos, una comunidad de emprendedores puede ayudarte a mantener tu paso. Las incubadoras, aceleradoras y otros centros de emprendimientos pueden darte acceso networking. Únete a ellos. Ponte en contacto con otros emprendedores en situaciones similares a la tuya e intenta formar vínculos con personas con más experiencia que tú, que pueden servirte como mentores